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Marco
Aurélio Ferreira Vianna
Presidente do
Instituto MVC
Si su respuesta
fuera positiva, felicitaciones. Usted tiene un instrumento moderno y
contemporáneo. Este
fue inventado por el Ejército Prusiano en 1720, que a su vez se basó en la experiencia
de la Iglesia Católica Apostólica Romana y en la estrategia de los centuriones romanos.
Nuevamente mis respetos y congratulaciones, cuando su empresa desee montar un
museo, usted
ya tendrá la primera pieza, el organigrama.
Algunas
organizaciones de vanguardia están haciendo sus organigramas a lápiz y anexando una goma
para insinuar claramente que, cuando este quede listo, ya estará automáticamente
desactualizado.
Una pregunta interesante: ¿donde figura el cliente en su
organigrama? ¿Donde están señalados los
principales procesos que realmente agregan valor a la cadena de operación? ¿Donde figura
en el organigrama de su empresa, las responsabilidades por las personas de la empresa?
Es evidente que las
unidades empresariales continuarán adoptando estructuras de organización cada vez más
flexibles y ágiles. Mientras tanto, no hay duda de que el organigrama que
conocemos,
inventado en 1720 y consolidado en 1920, jerárquico, ortodoxo, feudalizado, piramidal,
constituirá motivo de risa en unos años más.
Una de las
principales tragedias creadas por el organigrama es el estímulo a la formación de feudos
y a la "departamentitis convulsiva".Un alto porcentaje de las empresas no forma
una convergencia, o sea, un padrón único de desempeño o esfuerzo. Por el contrario,
estas son dominadas por una atmósfera feudalizada en que cada área es mucho más
importante que el equilibrio y la homogeneidad del todo.
Es de fundamental
importancia recordar que en esta época de dura competitividad, globalización y necesidad
absoluta de productividad, la potencialidad grupal de cualquier empresa o de un equipo,
debe ser mayor que la suma de las cualidades individuales.
Debemos tener
conciencia de que, cuando dos áreas no se entienden entre si en una empresa, existe solo
un gran vencedor: la competencia. En la época actual, todos los miembros de una equipo
deben usar sus capacidades al máximo en términos individuales y en términos
grupales.
Mi intención es
hacerlo reflexionar sobre lo siguiente:
¿El organigrama de
nuestra empresa permanece colgado en la pared solo como una figura decorativa?
¿Nuestro
cerebro está organizado y raciocina en la forma anacrónica de un
organigrama?
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