|
Marco
Aurélio Ferreira Vianna
Presidente do
Instituto MVC
Mientras más
investigo y estudio el comportamiento humano en torno a la organización, más constato
que la utilización del Ser Humano se concibe erradamente, para dar continuidad al
desempeño mecánico de los equipos. Las empresas actuales todavía están construidas
dentro de principios mecánico-reducionistas en las cuales su estructura acaba fragmentada
sin una visión del todo.
Esto me recuerda
los pensamientos de Ken Baskin, un norteamericano que ha establecido el concepto de
"empresa viva" o Corporate DNA
En la concepción
tradicional de las organizaciones existentes, las informaciones son transferidas tan
solamente a los especialistas de cada área. La empresa continua modelándose dentro de
los principios feudales, en los cuales cada uno de los segmentos tiende a fortalecerse
cada vez más como un poder propio y a distanciarse cada vez más del restante.
Tomando como
analogía la estructura de un sistema orgánico en el cual la información es transferida
a todo el DNA, podemos dentro de una nueva óptica concebir una empresa como un sistema
cuyas funciones o áreas desempeñan papeles semejantes a los del DNA. Frente a una
enfermedad, cada órgano o célula de un organismo vivo recibirá una información que le
posibilitará reaccionar y enfrentarla. Si una persona adquiere una
pulmonía, su hígado
y todos los demás órganos recibirán las informaciones debidas respondiendo de la mejor
manera posible. Mientras en el modelo organizacional tradicional, un cambio en las
expectativas de ventas afecta al área comercial, impidiendo que el resto de la estructura
conozca todos los antecedentes de este hecho. La integración del DNA es una
red, y todo
se comunica entre si sin que haya una línea rígida y monolítica en el flujo de
jerarquía. En la empresa cartesiana tradicional, los feudos departamentales colocan
evidentes barreras, y la organización piramidal invierte completamente el proceso de
prioridad de su línea de eficacia decisional. Dentro de esta estratégica el comando es
centralizado en pocas personas y, muchas veces, en la figura del jefe supremo. En el
organismo vivo, a través del cerebro, la governabilidad es dirigida al nivel de
consejo,
educación y, principalmente, orientación de rumbos. Es muy válido que manejar una
empresa con este concepto de Empresa Viva, puede cambiar bastante los paradigmas ortodoxos
que están llevando a muchas empresas a caminos no deseados.
|