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Marco
Aurélio Ferreira Vianna
Presidente do
Instituto MVC
Los atributos que
debe tener el Joven Ideal que ingresa al mundo laboral actual:
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1.- Vocación para
la victoria y no para el triunfo, en el cual todos ganan.
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2.- Flexibilidad
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3.- Voluntad de
aprender
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4.- Gusto por el
trabajo en equipo
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5.- Capacidad para
asumir riesgos
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6.- Persistencia
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7.- Equilibrio
valores-realizaciones
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8.- Estar energizado.
A esta altura usted
se estará preguntando ¿Cómo detectar las calificaciones y los atributos descritos si no
conocemos a la persona entrevistada? Es justamente en este punto donde debemos cambiar el
paradigma de la empresa tradicional, la que fue creada bajo el binomio
reducionista-especialista.Estamos habituados a pedir currícula profesional a nuestros
candidatos jóvenes, datos personales, cursos, ¿notas?, experiencias anteriores.
Sinceramente, creo casi una liviandad repetir ese sistema tecnocrático con un
joven, que
normalmente poco puede agregar a los contenidos de sus realizaciones en este campo, sumado
a los sistemas anacrónicos y obsoletos de evaluaciones psicológicas que se realizan en
nuestro país y que se deben soportar en pos de ¿conocer los rasgos de personalidad y de
potencialidad de los candidatos?. Estos se orientan a buscar un joven que se adapte al
mundo y no que lo quiera cambiar agregando valor.
Creo que se hace
necesario ir al fondo de lo que un joven puede traer en su verdadero patrimonio
personal:
su voluntad de vencer, de aprender, su grado de flexibilidad, su disposición de
cooperación y del placer de trabajar en equipo.
Una evaluación
moderna debería incluir, si fuera posible, una visita a la casa del candidato, una
profunda conversación con sus familiares, una mirada en el álbum de fotografía y un
acercamiento general hacia los hábitos. Sus futuros compañeros pueden dividir esa
tarea,
muchas veces la más difícil, pero la más reconfortante.Un análisis de sus hechos
anteriores como deportista, como amigo, como hijo y como hermano, por intermedio de
parientes y colegas, puede ayudar mucho.
Lo importante es
humanizar y desestandarizar las contrataciones de los jóvenes, pasando de selección de
personal a la selección de los talentos que la organización requiere. De esta forma
pedir el curricula de Gente y no de máquinas.
Frente a esta
situación podríamos reflexionar juntos.
¿Tiene sentido
mantener un perfil de un ser humano joven que comienza a trabajar en nuestra empresa?
¿En este caso, los
métodos tradicionales de selección son suficientes?
¿Como está
nuestra empresa en este campo?
Por encima de todo,
no deje de atribuir un sentido muy humano al reclutamiento de jóvenes e invente, con
mucha creatividad, nuevas formas de detectar los verdaderos talentos para su empresa. El
patrimonio neuronal del Siglo XXI.
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