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Fernando
Vigorena
Entrepreneur-Consultores
En este primer año
del siglo se ha acentuado el interés de profesionales y ejecutivos por reevaluar sus
carreras profesionales, en un mercado muy exigente en términos laborales y con
oportunidades poco estables, como era la norma hasta hace poco. Por otro lado, existe un
interés mayor por explorar negocios o actividades independientes. En ambos casos se hace
necesario "desempolvar" de los tarjeteros y de las agendas electrónicas lo que
todos decimos tener, nuestros contactos, redes o NETWORKS.
A la hora de
hacerlo nos encontramos con que la mayoría de "nuestros contactos" ya no
existen, se han cambiado de trabajo o no nos pueden atender. En este caso la frase clasica
es "está en reunión y le devolverá la llamada". Pero nos quedamos esperando
tal hecho y nos damos cuenta que es muy distinto tener un montón de tarjetas amarradas
con un elástico o una serie de datos en una moderna agenda electrónica, a tener una
verdadera red o network de contactos. Al final esta se reduce a una anoréxica lista de 10
a 20 personas, ex-compañeros de estudio, trabajo y parientes, pero que en suma están
poco dispuestos ha hacer algo por nosotros. Entre estos ni siquiera se salvan los
ex-colegas del curso de post-grado o del MBA, que luego de 2 años se pierde la pista de
sus integrantes.
Un reciente estudio
realizado por una empresa de Outplacement y desarrollo de carrera en latinoamérica
demostró que casi el 80% de las recolocaciones laborales resultan de buenas redes de
contacto. También el éxito en la iniciación de nuevos negocios esta relacionado con
este aspecto.
Pero, ¿cómo se
crea una red sólida de contactos?; desarrollando relaciones auténticas, centrándose en
lo que usted aporta a la otra persona, reciprocidad e inversión en la red, en sumatoria,
dar más que recibir.
Crearlas parece
obvio y muy fácil, pero en la sociedad moderna en que vivimos se privilegia el parecer
más que el ser, resultando bastante más complicado de lo que parece construirlas. Una
relación auténtica se basa en la comprensión y beneficio mutuo que es muy difícil
conseguir en un mundo en que pocos están dispuestos a dar.
La mutua
comprensión significa que cada uno se esfuerza por empatizar, por percibir la verdad y
aceptar las razones, sentimientos y necesidades del otro. El beneficio mutuo significa que
ambas partes satisfacen sus necesidades en la relación.Debe ser una situación de, tú
ganas-yo gano y no de gana-gana, porque de esa forma surge la siguiente pregunta,
¿quién es el que esta dispuesto a que el otro gane primero?
Centrarse en el
aporte que entregamos a la otra persona
Lo más importante
y sencillo que se debe hacer, es pensar en el otro, no en sus propios deseos y
necesidades. Piense en términos de contribución: ¿Qué puede aportar usted? ¿Cómo
puede cambiar la vida de esta persona? ¿Cómo puede ayudarle a satisfacer sus
necesidades? Ha de ir tan lejos que usted mismo se salga de la ecuación y sea capaz de
ayudar a las personas sin expectativas de recompensa, sin esperar beneficiarse a cambio.
Cuando se hace esto, nace una maravillosa paradoja: a usted también le ayudarán.
Construye su éxito en función de construir el éxito de los otros.
Reciprocidad
La reciprocidad
en dar y recibir, es uno de los principios más antiguos de la sociedad humana. De hecho,
los antropólogos han descubierto evidencias de la existencia de reciprocidad en todas las
culturas. Si alguien le ayuda, haga usted lo mismo con esa persona. Incluso ayúdele más
de lo que él hizo y también ayude a quienes no le ayudan a usted. Esa es otra forma de
corresponder por lo que usted recibió. Su obligación de agradecimiento se extiende más
allá de la persona que le ayudó. La red correcta se basa en el continuo intercambio de
ayuda, asistencia, auxilio y apoyo.
Invirtiendo en la
red
Uno de los peores
abusos en la construcción de Redes es acudir a su red sólo en momentos de necesidad. Los
profesionales de red inteligentes se dedican a ella, especialmente cuando no la necesitan.
Ayudan y dan continuamente. Siempre están en contacto, cuidan y alimentan sus relaciones.
Porque, en el fondo, el encanto del network no está en el empleo que se obtiene ni en la
venta que se hace, sino en la oportunidad de participar por entero en las vueltas que da
la vida.
En síntesis el
Network constituye una actividad donde los participantes interactuan con un espíritu de
colaboración en el que prima el principio de personas ayudando a personas.
En contraposición
a las redes sólidas, están las Redes Efímeras.
En la cultura
contemporánea, se acostumbra a crear redes efímeras, que ante cualquier demanda se
derrumban. Estas redes de contacto se basan en las siguientes acciones:
-
Acumulación de
tarjetas de visita sin seguimiento.
-
Lobbie de presencia
sin valor agregado
-
Asistencia a cursos
y seminarios sin efectuar alianzas de continuidad de los contactos.
-
No devolución de
los llamados telefónicos, e-mail, fax y comunicaciones escritas.
-
Pedir pero no
entregar nada a cambio.
Asistencia a
cursos, seminarios, programas de Post-Grado y bases de datos con centenas de nombres sin
efectuar un trabajo estratégico permanente. Planificamos el trabajo en nuestra empresa,
pero con nuestras redes acusamos una torpeza a toda prueba.
El éxito en el
mundo actual depende cada vez más de las facultades para relacionarse: de lo bien que
construyamos relaciones con colegas, superiores, subordinados, grupos, equipos, clientes,
proveedores, inversionistas y muchos otros. Desde luego, la causa principal del fracaso de
los Ejecutivos que se hacen cargo de un nuevo desafío es el fracaso en el desarrollo de
buenas relaciones. Estudio tras estudio demuestra que el éxito como profesional reside en
la capacidad para cultivar, mantener y movilizar una vasta gama de relaciones dentro y
fuera de la organización. Y las facultades de construcción de estas redes se hacen cada
vez más importantes a medida que se asciende.
La construcción de
relaciones ha sido siempre una parte importante del trabajo de un ejecutivo. Pero hoy día
es absolutamente crucial. El mundo de los negocios está cambiando de manera tan
fundamental que se necesita y exige, nuevas formas de dirigir y el éxito depende más que
nunca de lo bien que se construyan y dirijan las redes de relaciones.
Para triunfar en el
Network existe una combinación explosiva: la humildad con la lealtad y una carga de
generosidad suficiente como para prestar, incondicionalmente, un servicio a sus
semejantes.
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